La Neura, tu restaurante con platos argentinos en Barcelona
Más de 17 años compartiendo mesa en Barcelona
Nuestra historia se sirve en cada plato
La Neura nació en Barcelona en 2008 y, desde entonces, hemos ido creciendo y evolucionando junto a nuestra cocina. Empezamos con una propuesta muy ligada a las tapas y a la cocina tradicional española y catalana, pero con el paso de los años fuimos incorporando nuevos sabores, recetas de influencia argentina y la parrilla, que hoy también forma parte de nuestra manera de cocinar.
Nuestra carta refleja precisamente esa evolución. En ella conviven platos de siempre con especialidades como las empanadas y las milanesas caseras, las carnes a la parrilla y otras propuestas que hemos ido haciendo nuestras con los años. No buscamos encasillarnos en un único tipo de cocina, sino ofrecer una variedad de sabores que represente nuestra historia y todo lo que hemos aprendido durante este tiempo.
Para nosotros, cocinar también significa compartir y disfrutar alrededor de la mesa. Por eso cuidamos cada elaboración y buscamos que nuestra propuesta mantenga ese equilibrio entre tradición, producto y los sabores que hemos incorporado a lo largo de todos estos años.
Después de tantos años, hay algo que no ha cambiado: nuestra forma de recibir a quienes vienen a visitarnos. Para nosotros, La Neura es mucho más que un restaurante; es un lugar cercano y familiar donde queremos que cada persona pueda sentarse, comer bien y sentirse a gusto. Seguimos cocinando con la misma ilusión del primer día y con una idea muy sencilla: hacer las cosas con corazón.
Cocina casera
Platos elaborados en casa, cuidando el producto y cada preparación.
Tradición y evolución
Una cocina que ha ido creciendo desde 2008, incorporando nuevos sabores sin perder su esencia.
Ambiente familiar
Un trato cercano y acogedor para que cada persona que nos visite se sienta como en casa.
Una mesa, muchos momentos por compartir
Ven a disfrutar de La Neura y descubre una cocina hecha con corazón, en un ambiente cercano y familiar.
